Apapachos gastronómicos: ¿por qué se nos antoja comfort food en estos días?

Por Evelyn Castro

La comfort food ─o comida confortante en español− es un movimiento gastronómico que nació en Estados Unidos a mediados de los años 60, y llegó al territorio mexicano con el fin de sanar los corazones rotos a través de la ingesta de calorías y carbohidratos.

De acuerdo con el estudio Comfort Food Meanings and Memories, publicado por la Universidad de Missisippi, la primera aparición de este término fue el 6 de noviembre de 1966 en una columna de la psicóloga Joyce Brothers, quien afirmó que cuando los adultos “se encuentran bajo estrés emocional, recurren a una comida reconfortante, asociada con la seguridad de la infancia, como el huevo escalfado de su madre, o la sopa de pollo”.

Lo interesante del tema es que la lista de opciones es extensa y variada para cada uno de los consumidores, quienes encuentran un alivio al malestar mediante la sazón del cocinero, quien es capaz de apapachar y quitar el mal sabor de boca (literalmente) con sus preparaciones.

La famosa frase “cualquiera puede cocinar” es bien aplicada a este término: no necesitas de ingredientes, técnicas extravagantes o cocineros profesionales para alcanzar este estilo culinario.

Para algunos, los caldos de pollo son revitalizantes y sinónimo de nostalgia, un platillo que te hace voltear al pasado con melancolía y afecto, un anhelo de los tiempos que nos hicieron felices. Su calidez es reconfortante, y es bien conocido por sus efectos curativos cuando de una enfermedad estomacal se trata.

El pastel de chocolate es otro de los alimentos ampliamente identificados bajo la categoría de comida confortable; el chocolate es sinónimo de felicidad, y es que cada mordida de este producto se traduce en la liberación de hormonas de placer como la serotonina y la dopamina.

Según el estudio Exploring comfort food preferences across age and gender, el género femenino opta por los alimentos dulces como el chocolate y los pasteles cuando se trata de reconfortar el alma, mientras que los hombres prefieren opciones abundantes y cálidas, como los guisos o las sopas. 

En resumen, todo aquel que se considera amante del pastel de chocolate satisface sus papilas gustativas con fines curativos, sin culpa alguna frente a las calorías.

Los recuerdos sensoriales que remiten a agradables experiencias también se manifiestan con el helado, con diversidad de caldos (muchos de ellos utilizados como comfort food para curar la resaca), el spaghetti, el cereal con leche o los huevos revueltos con salsa cátsup.

Es necesario mencionar que los alimentos que causan comodidad varían de acuerdo con el país, cultura, desarrollo, género y, sobre todo, con la historia de vida de cada persona, y tú ¿a qué alimentos recurres cuando necesitas un “apapacho” gastronómico?

Please follow and like us: