Tequila, el tesoro nacional hoy celebra su Día mundial

¿Quién no ha dicho ‘salud’ con un caballito de tequila y el mariachi de fondo? El tequila es indudablemente uno de los tesoros de México, que nos acompaña en las buenas y en las malas. ¡Feliz Día Mundial del Tequila!

El tequila es un licor obtenido de la destilación del mosto de agave Tequilana Weber variedad azul, previamente fermentado con levadura. Se le dio el nombre de “tequila” por el municipio donde tuvo su origen.

Actualmente se han descubierto más de 200 especies de agave, planta de donde proviene. Se le conoce como mezcal a cualquier bebida destilada del agave, pero únicamente aquellas que siguen la norma de denominación de origen son auténticos tequilas. Cinco estados de México pueden producirlo, que son: Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas. El tequila comparte lugar con otros aguardientes que forman parte de los productos mexicanos con Denominación de origen, como la bacanora y raicilla.

Elaboración del tequila

Cada agave posee un centro o corazón, y también recibe el nombre de mezcal, que en náhuatl quiere decir “la casa de la luna”. Éste se debe cocer o hidrolizar, después se fermenta con azúcar y levaduras. Al final, se somete a una doble destilación y obtiene una graduación alcohólica de 40%.

El agave fue una planta multiusos de la cultura prehispánica, con la que solían obtener jabón, combustible, fibras, detergente, endulzantes y bebidas; pudieron construir recipientes, herramientas y casas. Pero la realidad es que el tequila se elaboró por primera vez después de la llegada de los españoles, debido a que nuestras culturas todavía no conocían el proceso de la destilación.

Tipos de tequila

El Consejo regulador del tequila los ha clasificado en cinco categorías: Blanco (sin madurar), oro o joven (mezcla entre tequila blanco y reposado), reposado (madurado mínimo por dos meses), añejo (madurado mínimo por un año)  y extra añejo (madurado mínimo por tres años). Para añejar un tequila se utiliza barricas de roble o encino.

Se puede beber solo o acompañado, pues es un destilado que tiene diferentes aplicaciones en el mundo de la mixología.

La tradicional paloma

Este coctel es una manera diferente de tomar el tequila —si es que no te gusta beberlo ‘derecho’. Te compartimos esta receta extraída del libro Cocktails the art of mixing perfect drinks de Klaus St. Rainer.

  • 50 ml Tequila blanco
  • 50 ml de agua mineral
  • 10 ml de jarabe natural
  • 10 ml de jugo de limón
  • 50 ml de jugo de toronja
  • 1 pizca de sal

Preparación:

  1. Escarchar un vaso largo con sal y reservar.
  2. Verter el tequila, jarabe natural, jugo de toronja y limón en un vaso mezclador y revolver hasta que este frío.
  3. Colar en el vaso largo previamente escarchado.
  4. Añadir el agua mineral y servir.

Para acompañar, la sangrita

La sangrita surgió en Jalisco, es un acompañante del tequila y sus cantidades pueden variar dependiendo del gusto de la persona. Han surgido diferentes versiones; algunas llevan pimienta de cayena, granadina, apio, pimienta negra, chile rojo fresco, entre otros.

  • 70 ml de jugo de tomate
  • 30 ml de jugo de naranja
  • 10 ml de jugo de limón
  • 5 ml de salsa Worcertershire o inglesa
  • 5 ml de miel
  • 3 o 4 gotas de salsa tabasco,  o 1 pizca de chile piquín
  • 1 pizca de sal

Procedimiento:

  1. Verter todos los ingredientes en un vaso mezclador.
  2. Revolver hasta que la bebida este fría.
  3. Colar y servir la sangrita en tres caballitos.
  4. Acompañar con tres caballitos de tequila.

¡Te decimos ‘salud’! En espera de que hoy no dejes de probar esta deliciosa bebida tan típica de México.

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