Las dulcerías más antiguas de México

Los dulces típicos han formado parte de nuestras vidas desde tiempos inmemorables. Han cambiado adaptándose a los gustos de los nuevos paladares, pero existen míticos lugares que siguen complaciendo esos antojos de dulces tradicionales: las dulcerías tradicionales.

Por Gaby Vázquez

Dulcería de Celaya

Sin duda es una de las dulcerías más antiguas del país y una visita obligada si eres amante, curioso o conocedor de estos antojitos. Dulcería Celaya abrió en 1874 en la Ciudad de México por la familia Guizar en lo que hoy conocemos como Madero. Años más tarde se cambiaría de lugar para conquistar a las personas en 5 de mayo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Cuenta la historia que antes los dulces provenían de diferentes partes de la República, pero el éxito orilló a los dueños a comprar y recolectar las recetas para ofrecerles a sus clientes la mayor calidad en cada producto. Las ganas de progresar rindieron frutos y abrieron una segunda sucursal en la colonia Roma. La Dulcería Celaya sigue en nuestros corazones con sus cocadas, merengues, gaznates, jamoncillos, muéganos, mostachones y sus tiendas son un viaje al pasado.

Dulcería De la Calle Real

Desde las calles de Morelia esta dulcería antigua, ahora convertida en museo, ha consumado su fama gracias a sus dulces creaciones. La historia comenzó en 1840 como una tienda de dulces frente a la catedral, pero se cambió a la calle Francisco I. Madero, también el centro de la ciudad. Para 1999 se convirtió en el Museo del Dulce de la Calle Real. Además de disfrutar las salas del museo, al final del recorrido sigue la tradición dulcera con la dulcería, un restaurante y una cafetería. Esta dulcería es sinónimo del avance tecnológico, tanto que tienen su propia tienda en línea.

La Gran Fama

En el centro de Puebla existe una dulcería por excelencia: La Gran Fama. Desde 1892 se ha convertido en un referente al convertirse en el primer expendio de camotes de la ciudad. La mayoría de las recetas que prevalecen son creaciones de las monjas que vivían en los conventos de la Ciudad de los Ángeles. Limones rellenos, cocadas, jamoncillos, camotes y las clásicas tortitas de Santa Clara son de sus dulces más vendidos. Si tu antojo es mucho, puedes conseguir sus creaciones en línea.

Mazapanes Toledo

La familia García Galeano creó una de las dulcerías típicas más importantes del país. Los Mazapanes Toledo venden esos dulces españoles que poco a poco los mexicanos adaptamos como nuestros, dejándonos llevar por esos sabores europeos desde 1939.

Los mazapanes el resultado de amasar almendras con azúcar y algunas otras variedades como diferentes sabores, colores o aromas. Años más tarde y con el éxito obtenido en su primera sucursal —que se encuentra en la calle de 16 de septiembre en el Centro Histórico de la Ciudad de México—, lograron abrir tres sucursales más. Todas han resultado igual de exitosas y respetando la tradición que les enseñó Luis García Galeano, fundador de la dulcería.

Dulcería Olympia

La dulcería más antigua de León, Guanajuato. Fundada en 1951 por el griego Nicolás Markakis. Su historia ha trascendido por generaciones por ofrecer los tradicionales cajetes de cajeta de Celaya, típicos del estado. Los dulces critalizados de la fresa de Irapuato, las grandes paletas de pirulí y de caramelo macizo de colores también forman parte de su variedad.

En Olympia también son comunes las charamuscas, el dulce típico mexicano a base de piloncillo hervido en agua. Éste, en forma de momia, es uno de los souvenirs más populares de Guanajuato.

Dulcería y sorbetería Colón

Fundada en 1907 en Los Portales del Centro Histórico de la Plaza Grande de Mérida, Colón fue concebida como un centro de reunión social a principios del siglo XX. Fundada por don Vicente Rodríguez y Peláez y don Felipe Sánchez, amigos desde la infancia. Tuvieron la idea de traer a México lo mejor de la tradición heladera y sorbetera de Francia, Suiza e Italia.

Su especialidad son los sorbetes tradicionales de frutas de temporada. Entre ellos destacan el mantecado, receta original de la casa, y la champola, un singular postre hecho de la mezcla original del sorbete de guanábana con leche sin batir. Actualmente se mezcla con los sorbetes de cualquier sabor.

Chocolates Constanzo

En San Luis Potosí existe una dulcería que lleva 90 años complaciendo a cada persona que se deja seducir por sus creaciones. Chocolates Constanzo es una tienda que abrió en 1930 en la casa de José Constanzo, pero por lo bien que le fue, compró un lugar más grande. Su fama creció junto a su negocio.

Ahora, la dulcería es toda una empresa con más de 100 empleados, y sucursales en nueve estados y una amplia variedad de caramelos, gomitas, chocolates, semillas cubiertas y muchos más, convirtiéndose en una de las más surtidas y antiguas del país.

Los dulces son ese antojo que nos hará ser más felices por la liberación de endorfinas y por ese placer que nos genera comerlos. Siempre se agradece un buen dulce hechos de manera artesanal. Sin duda, un regalo de México para el mundo —y para los mismos mexicanos—.

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